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jueves, 21 de julio de 2011

Reunión extraordinaria

Tanto por lo poco habitual, como por lo interesante que ha sido mi reunión de hoy.

A las 13 horas me encontraba en una calle central y peatonal de Móstoles, mirando sandalias a 5 euros en una zapatería china y asombrándome frente a la buena calidad que denotaba el género, y pensando en que en estos últimos días no hago más que leer noticias y estar en lugares relacionados con el gigante asiático. ¿Una premonición?

El tema es que salí de allí con las manos vacías y acudí a mi cita en el Centro de Arte Dos de Mayo. 

Una pequeña vuelta por las salas del edificio observando sus exposiciones, para hacer tiempo hasta que el Director me pudiera recibir. Momento surrealista cuando oigo que me llaman a través de un walki talkie, que a su vez estaba en posesión de un guarda de la sala.

Hoy he conocido a una persona que tiene un currículum envidiable (me he informado bien antes de salir de casa, por supuesto), y que me ha anunciado en primer lugar lo que yo ya sabía, que poco puede hacer por mí en estos momentos, y que en su Institución pública y burocratizada hasta los cimientos no es viable la contratación de personal, ni por contrato laboral, ni de prácticas.

Sí, eso ya me lo imaginaba. En el plan de mi ambiciosa carrera de futuro soy consciente de que lo difícil es poner un pie, ya que ni contratan ni suelen hacer prácticas. ¿Mis opciones? Bueno, a parte de presentarme a las grandiosas convocatorias de concurso-oposición que salen con cuentagotas de los boletines oficiales (véase la convocatoria de 1 plaza de gestión en el Matadero, la cuál me coincidió con todos los exámenes, finalización de proyecto, etc, y que por consiguiente llegué a ver cuando el plazo ya estaba cerrado), me guardo los consejos sobre asistir a todo tipo de actividades culturales que se desarrollen en la ciudad y la esperanza de ser recordada en caso de surgir alguna oportunidad.

Mi conclusión para la mañana de hoy, aún no la tengo clara. De momento sentimientos encontrados, de ilusión y de angustia, luchando por mantener el punto de vista positivo de esta situación, que no es otro que el de haber podido conocer a una persona extremadamente amable, y lo suficienteme joven como para ver en ella, quizás, un retrato de lo que podría llegar a convertirme en un futuro, aún demasiado lejano.

jueves, 14 de julio de 2011

Redactar email, mandar email

Como todas las mañanas, miro mi correo veinte veces por minuto.

Hace unos días me dediqué a mandar emails, lo más inofensivos que pude, a aquellas personas que manejan o tienen algo de control sobre Instituciones potentes, como el Reina Sofía, el Museo de América, el Matadero... en todos ellos solicitaba nada más que una entrevista para ponerme al tanto de la situación cultural actual de Madrid.

Para mí en cierto modo ha sido una faena esto de volver a mi querida capital, porque dejo atrás bastantes contactos que me hubieran podido facilitar de manera interesnate la vida (si bien es cierto que mi querida Antonia María ha intentado echarme una mano en la distancia, todos sabemos que donde esté el roce...), también me he alejado de una ciudad la cuál había comenzado a conocer sus agentes, la forma en que hay que moverse para acceder al mercado, y las principales Instituciones y galerías de referencia. Cuando lo del catalán ya no era para mí un problema...

Lo que está claro es que quien algo quiere algo le cuesta, y yo decidí que mi futuro laboral estuviese en Madrid. Así pues, tocará esforzarse un poco y tener paciencia.
Anoche hice otra remesa de emails, esta vez más "agresivos", dirigidos al grandioso y complejo mundo de las galerías. 

Voy a volver a mirar mi correo, no vaya a ser que en estos 5 últimos minutos que llevo escribiendo me hayan mandado algo...

miércoles, 13 de julio de 2011

A callarse ranas...

Que viene la madre de todos los sapos.

Evidentemente el tono de este blog es irónico, ya que acabo de salir de la universidad y me considero una de las personas menos idóneas que hay para dar consejos a nadie. 

Aún así, con este blog lo que pretendo es plasmar mis vivencias, y las dificultades a las que me enfrento y enfrentaré en los años venideros para hacerme un hueco en el maravilloso mundo de la gestión del arte contemporáneo, nada más y nada menos.

Hace tiempo que vivo una relación de amor/odio con el susodicho arte, y no han sido pocos los momentos en los que he valorado dedicarme a otras cosas, a otro campo cultural, para desintoxicarme un poco.

La realidad es que no sé vivir haciendo otra cosa, soy la mayor crítica del arte contemporáneo, pero también su mayor fan, cuando las cosas se hacen de tal manera que es capaz de atacar a tu conciencia y removerte en lo más hondo.

Es por ello que, tras unos meses en la divertida y caótica, elitista y húmeda Barcelona, vuelvo a mi ciudad natal Madrid con la maquinaria activada para conseguir abrirme un hueco en este tan demandado y competitivo mundo. 

Deseadme suerte.